• La funcionaria estatal destaca que parte de su forma de actuar y su identidad con la justicia social surge por el apoyo que obtuvo al estudiar su carrera en Chapingo y también por sus primeras experiencias políticas al lado de AMLO

 

Ciudad de Puebla, Pue. —Devolverle al pueblo de México parte del apoyo que recibió para tener una educación profesional, es parte del compromiso que Ana Laura Altamirano, la actual titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADR) cumple al momento de aplicar todos sus conocimientos y experiencia como productora, en la Revolución del Campo Poblano que impulsa el gobierno de Alejandro Armenta Mier. 

 

En una entrevista con el periodista Álvaro Ramírez Velasco, para el portal Exilio.mx, la funcionaria contó:  “Mi formación académica dependió del Pueblo de México, porque estudié siete años en Chapingo con recursos públicos (bachillerato y licenciatura), con alimentación, con transporte, con todo cubierto, y eso para mí no es menor, es un compromiso, porque el pueblo invirtió en mi educación y yo tengo que regresar algo a mi gente, a mi territorio, a quienes no han tenido oportunidades, y por eso decidí volver y trabajar desde aquí”.

 

Altamirano Pérez, quien también tiene una maestría en Agronegocios por el Colegio de Postgraduados, señaló que otro factor que influyó en su forma de hacer política de mano de la gente fue la que observó con Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.

 

Relató que en los años en que acudió a los mítines lopezobradoristas, le mostraron su compromiso sin expectativa de recompensa, así como su convicción, disciplina y sentido de pertenencia a una izquierda que busca abrir espacio para quienes históricamente no habían sido vistos en las decisiones nacionales y estatales.

 

Afirmó que esa experiencia no la presenta como un recurso propagandístico, sino como un momento formativo que reforzó su idea de justicia social, además de insistir en que sus definiciones públicas no nacieron de la ambición de un cargo.

 

Al pasar de la anécdota a los hechos, Altamirano Pérez volvió a Puebla e hizo trabajo regional en 2013 para luego desempeñar una responsabilidad institucional que, según narra, creció hasta abarcar los 217 municipios del estado.

 

“Yo siempre les voy a hablar con la verdad, porque estos espacios son cortos, se terminan, y lo que queda es cuando te vuelves a encontrar a la gente en la calle, en el pueblo, en la comunidad, y no tiene que haber reclamaciones, por eso cuando no se puede algo lo explicamos, vinculamos con otras instancias, pero siempre de frente, sin engaños”, manifestó. 

 

Bajo el liderazgo de Armenta

 

Actualmente dentro del gobierno de Alejandro Armenta MIer —con quien comparte una relación de confianza política y de coincidencia estratégica—, se dedica a trabajar de manera directa con comunidades, juntas auxiliares, productores y productoras. 

 

La agrónoma, que dijo busca llegar hasta los puntos más pequeños del estado para ubicar necesidades concretas y responder con presencia institucional en zonas rurales, impulsa la tecnificación del agro, a fin de mejorar las cadenas de valor para pequeños productores, quienes habían quedado en desventaja por años frente a otras regiones agrícolas del país.

 

En ese marco sobresale el municipio de Atlixco, el cual representa Ana Laura Altamirano como diputada local con licencia, y que es una muestra de ese compromiso que la titular de la SADR mantiene con la región y su gente. 

 

La funcionaria describe al municipio como un espacio donde conviven la producción agrícola, la actividad viverista, la denominación de origen del mezcal, el turismo de Pueblo Mágico y una vida comunitaria que todavía conserva prácticas como el trueque.

 

“Aquí vivo, no me puedo ir, no les puedo dejar porque aquí están mis orígenes”, concluyó la funcionaria, que es una mujer de territorio, formada en la técnica y alineada bajo los liderazgos de la Cuarta Transformación, a nivel nacional y estatal.